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Gustavo Rodriguez
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Sandro Venturo
Artículos de Gustavo Rodriguez


31/03/07 El Comercio
Los dientes del caballo regalado

El año pasado el Ministerio de Educación promulgó como obligatorio un plan lector en todos los colegios del país. Según esta norma, todo escolar y su maestro deben leer un libro al mes, lo cual, si se cumpliera, nos acercaría a promedios aceptables a nivel mundial si lo comparamos con el actual medio libro al año que nuestros escolares leen en promedio. Comentaba yo esta noticia en un almuerzo, cuando una entusiasmada señora sugirió lo bueno que sería que el Estado imprimiera y regalara estos libros extracurriculares en nuestras escuelas. Fue en aquel momento que aproveché para expresarle un pensamiento que me acompaña desde hace algún tiempo: que todo aquello que se vende como regalo puede sonar bien, pero la realidad, desde las épocas de Troya, muchas veces demuestra que el resultado puede ser nefasto. Para dejar más clara mi posición sobre este tema me gustaría que recordáramos juntos cómo, en los últimos cinco años, se han venido levantando más de cien mil viviendas en nuestro país gracias a los programas del Estado. Este boom de construcción de viviendas no se había dado antes, ni siquiera sumando los dos gobiernos de un Presidente que fue arquitecto. ¿Cuál es la diferencia entre el método usado décadas atrás y el actual? La respuesta es bastante simple. Esta vez el Estado no construyó las viviendas: dio las facilidades para que la empresa privada y el mercado se encontraran y formaran sus cadenas productivas.

Con un mercado cautivo de ocho millones de escolares llamados a leer un libro cada treinta días, las editoriales actuales -y las que puedan formarse- no tienen excusas para no brindar títulos de gran calidad a un precio razonable. Si el Estado no cae en la tentación de imprimir y regalar los libros que harán falta para cumplir con el plan lector, serán las editoriales privadas las que tendrán que competir y esforzarse para llevar más calidad y menores precios a nuestros escolares y sus padres. Imaginemos las cadenas productivas que se pueden formar ante este panorama de competencia. Vislumbremos a las editoriales encargándoles más trabajos a los autores nacionales. A los correctores y a los diagramadores empleados súbitamente. A los promotores de ventas de cada editorial viajando a todo el país para pelear territorios bajo la bandera de la lectura. A muchos más escritores que los actuales llevados por sus editoriales para que se promocionen en los colegios. A las imprentas obligadas a ser más eficientes para dar mejores precios.

Sin embargo, es posible que la mayor razón para que el Estado no regale libros radique en una verdad humana: lo que a uno le dan sin la oportunidad de poder escoger siempre será visto como el diente del caballo regalado. Siempre tendrá menos valor que aquellas cosas a las que uno se acerca por voluntad propia. Un niño que elige su lectura entre las que un maestro capacitado o un padre amoroso le proponen, siempre tendrá a su favor el placer de haber optado por él, de la misma manera en que puede optar por su programa de televisión o su juego de video favorito. Un libro que ha sido comprado, por más que haya costado diez centavos, siempre será colocado con más orgullo en una biblioteca de casa que aquel que ha sido impuesto desde una lejana dependencia estatal. Quienes tienen una biblioteca en casa -aquel recinto lamentablemente escaso y que debería multiplicarse en nuestro país - entienden a qué me refiero.

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2007
 
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24/02/07 El Comercio
Abuelita, ¿cuándo bajas?

Las abuelas suelen ser las segundas madres de muchos chicos, y la de mi compañero no escapaba a esta afirmación. Ella era la matrona de la casa familiar en el cual él se crío, la comandante en jefe, la voz que alienta o aplana. Su dormitorio quedaba en el segundo piso y desde su balcón solía ver jugar a los palomillas del barrio y también lanzarles advertencias de voz ronca.
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05/01/07 El Comercio
Camino al 19

Quien me ha citado en este enorme edificio de apartamentos es un viejo conocido que quiere hablarme de un proyecto de inclusión social. En el vestíbulo pienso en el último CADE y que su tema tuvo el mismo nombre. El ascensor se abre, meto el cuerpo, y el tema no me suelta. Inclusión social. Inclusión social.
2006
 
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02/11/06 El Comercio
Nuestra jarra de agua que se aclara.

Ayer temprano hubo una reunión interna en nuestra oficina. En ella se hicieron varias copias de un documento y, cuando todos salimos, una de ellas permaneció en la mesa. Las horas pasaron y, al atardecer, el papel seguía abandonado en el mismo lugar hasta que, en un arranque, nuestra compañera Jasna lo agarró exclamando una gran verdad.
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28/10/06 El Comercio
Ticket de cine, ticket de avión.

Camino del cine veo pasar un hermoso auto antiguo con un cartel de “se vende” en el vidrio posterior. Está tan bien cuidado que provoca anotar el teléfono, pero mi realidad financiera me detiene. Para otro año será. Sigo caminando, y en un poste cerca del cine veo un papel pegado que dice “laqueo muebles”. Si justo necesitara remozar un mueble de mi casa, y no tuviera un carpintero de confianza, seguro que lo tendría en cuenta, pero paso de largo. Hoy recuerdo esa salida al cine y veo de qué manera, cuando nos urge publicitar algo, pensamos primero en aquellos medios que resultan los más obvios.
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28/10/06 - El Comercio
Amargura a las 7 am.

Cuando mi primera hija nació no traía un manual de instrucciones engrapado al cordón umbilical, así que su educación se desprendió de nuestras propias entrañas. Uno de los principios en los que mi esposa y yo coincidimos intuitivamente, y que recuerdo a propósito de este artículo, fue el de darle mundo desde pequeña.
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30/09/06 - El Comercio
El jueguito de escoger candidato

Quite este periódico de su vista y salga a la calle. Detenga a diez personas que aparenten una buena condición económica y pregúnteles: ¿Le parece que Mercedes Benz es un buen automóvil? Lo más probable es que le respondan que sí.
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16/09/06 - El Comercio
Artículo con advertencia

Lo advierto desde ya: este artículo va a terminar en un cherry. Pero antes de que llegue ese instante, debo comentar el caso de Laura, una persona cuyo nombre he cambiado. Ella asistió conmigo a un seminario de InnovAcción, un movimiento de profesionales que busca la transformación real de las organizaciones. Aquel sábado en la tarde practicamos un ejercicio para entender hasta qué punto nuestros procesos inconscientes como seres individuales alcanzan la dimensión de sistema dentro de las organizaciones. Acompáñeme al auditorio de aquel hotel apartado de la ciudad.
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22/07/06 - El Comercio
El huevo y la publicidad del estado

Un antigua fábula publicitaria explica por qué los seres humanos comemos huevos de gallina y no de pata, cuando ambos son similares en sabor y valor nutritivo. La razón estaría en que la gallina cacarea luego de haber puesto el huevo, mientras que la pata se queda callada
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08/07/06 - El Comercio
Disculpe la cantaleta

Hace cinco años no se hablaba del monumental éxito del MegaPlaza en Lima Norte, ni del éxito de un Sodimac en San Juan de Miraflores . Hace cinco años ni se hablaba de Lima Norte, tan solo del “Cono” Norte. Hace cinco años no se había resaltado que nueve provincias peruanas ya tienen un mayor índice de crecimiento que Lima. Hace cinco años no se había batido el récord histórico de nuestras exportaciones. Hace cinco años ni el 0.5 % de nuestra población tenía idea de lo que era firmar un TLC.
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08/04/06 - El Comercio
Antes de mañana

Estimado José Carlos,
Mañana son las elecciones, y quizá estés algo más nervioso que la última vez que nos vimos.
Tal vez recuerdes me llevaste a un lado y me dijiste:
- ¿Qué podemos hacer para que Humala no sea presidente?
Yo me encogí de hombros, y te dije:
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11 de marzo de 2006 - El Comercio
A propósito de una llamada

¿Qué tendrá que ver la llamada de una modelo publicitaria con los conflictos mineros de nuestro país? Quizá más de lo que imagina. Hace unos meses le tocó a mi empresa diseñar una campaña gráfica, y nuestro cliente decidió tratar la producción de las fotografías con una compañía aparte
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4 de febrero de 2006 - El Comercio
Dime lo que miras, y te diré por quién votas

Hojeo periódicos, repaso canales, y encuentro toda clase de comentarios sobre el alza inesperada de Lourdes Flores en las encuestas y el estancamiento de Ollanta Humala. Me provoca sumarme vanidosamente a los columnistas que explican las razones pero, antes, deseo recordar mi primer beso.
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7 de enero de 2006 - El Comercio
Este artículo casi no es mío

Me paseo ante unos antiguos libros míos y me reencuentro con un lomo blanco que, en inglés, dice algo parecido a "Historia de la Publicidad que cambió la Historia de la Publicidad". Lo abro y, después de años, me encuentro con la mirada amable de William Bernbach (1911-1982), el publicista norteamericano más influyente de la historia y, según Advertising Age, el escritor más influyente de todos los tiempos debido al talento que tuvo para persuadir a generaciones para que probaran los productos en los que él creía.
2005
 
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24 de diciembre de 2005 - El Comercio
El frasco con apéndice.

Hace unas semanas mi buen amigo Guillermo Giacosa presentó su primer libro ante un grupo de emocionadas personas. Aquella noche, el cable del micrófono trasladó a nuestros oídos una serie de anécdotas electrizantes vividas por él. La mayoría de ellas bien podría ilustrar páginas sobre aprendizajes de vida. Sin embargo, una de ellas me pareció propicia para esta página en particular. Por favor, acompáñeme a imaginar a Guillermo en su pequeña cama.
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10 de diciembre de 2005 - El Comercio
Queridas tiendas por departamentos

Estimados señores,
Es posible que esta carta sea tomada por ingenua, pero igual la enviaré. Riesgos más grandes he tomado en mi vida. Aunque no tantos como los que enfrenta un peruano promedio cuando afronta nuestra realidad nacional.
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